La preciosa historia de Elena y David

Elena, una franco-alemana, y David, un gaditano, son los protagonistas de esta increíble historia que marcó sus vidas para siempre. Se conocieron hace 11 años cuando coincidieron de Erasmus en Dublín.

“Vivíamos al lado y compartíamos alguna clase y de ahí surgió todo. En verdad no teníamos ninguna intención de estar en una relación a distancia, nos parecía demasiado complicado y éramos jóvenes. Así que después de Dublín nos despedimos y eso iba a ser el final de nuestra historia.” Nos cuenta Elena.

Pero siguieron en contacto y ambos seguían manteniendo la idea de no tener una relación a distancia, pero sentían que no podían estar el uno sin el otro.

 

Nos echábamos mucho de menos, éramos más felices juntos que separados, ¡por lo que naturalmente mantuvimos nuestra relación y sin darnos cuenta aquí estamos tantos años después! (…) Después de 11 años de relación, 4 años y medio a distancia habiendo hecho todas las combinaciones posibles y de haber recorrido miles de kilómetros.”- Elena.  

Para en el cumpleaños de Elena, David le regaló un fin de semana en Dublín. Era la primera vez que volvían después del Erasmus por lo que fue muy especial. 

Tras pasar todo el día en la ciudad fueron a visitar su antiguo campus y es en ese lugar tan especial que le pidió matrimonio.

Tras 10 años juntos, finalmente llegó el día. El 8 de junio de 2019, junto a las personas más importantes de sus vidas, nuestros novios se casaron en Cádiz. Fue una boda íntima, de unos 140 invitados.

“Ese día queríamos disfrutar de nuestros invitados (…) no estábamos muy cómodos siendo el centro de atención entonces tener una boda multitudinaria nos agobiaba un poco. ¡Fue muy difícil recortar porque el limite siempre es difícil y se queda fuera gente que aprecias y con quien te llevas muy bien! Pero no nos arrepentimos porque disfrutamos mucho de la gente, todo fue muy natural y fuimos nosotros mismos en todo momento.”- Elena.

Entre todos los invitados no podía faltar el grupo de amigas íntimas de Elena y su hermana. Se prepararon en la misma finca y les dio tiempo a brindar y pasar un poco de tiempo juntas antes de la ceremonia ¡Nuestra novia no podría haber tenido mejor compañía!

Dos de ellas fueron testigos y maestras de ceremonia, y las demás damas de honor. Todas iban vestidas en tonos claros, aunque cada una eligió su vestido.

Tatiana, amiga y prima de la novia, estuvo también con ellas, es la que le ayudo a vestirse y la que le acompañó siempre a nuestro Atelier para las pruebas del vestido.

“Fue muy especial poder compartir ese momento con ella y ¡no sé lo que hubiera hecho sin ella! Se encargó de todo y no tuve que pensar en nada o estresarme.”-Elena.  

Era uno de los días más importantes de sus vidas y cuidaron cada pequeño detalle para que todo saliera a la perfección.  

Para el vestido, Elena tenía muy claro lo que quería. Tras ir a algunas tiendas y no encontrar nada que se pareciera a lo que tenía en mente, rápidamente pensó en un traje a medida.

“…me costó mucho encontrar un atelier y una diseñadora que entendiera lo que quería y me diera confianza para hacerlo realidad. Cuando entré en Impúribus y conocí a Sara, me sentí muy feliz e ilusionada, sabía que con ella la experiencia iba a ser muy especial. Supo escucharme, entender lo que tenía en mente y proponerme ideas nuevas para que el vestido fuera aún más especial. Su trato y el de su equipo hicieron la experiencia muy especial, divertida y agradable. (…) Poder confiar en alguien para algo tan especial como tu vestido de novia es clave y solo por eso les recomendaría a todas las futuras novias.”-Elena.

Finalmente, Elena lució un precioso vestido para el que utilizamos una base de crepe con gran caída y corte en la cintura.

El cuerpo ajustado de tul bordado con delicados motivos florales, favorecía la bonita silueta de nuestra novia, y unas coquetas mangas colora con cruce aportaban el detalle original a este precioso traje.

En la espalda encontramos uno de los elementos más especiales, un escote geométrico rematado con puntilla con bodoques de guipour.

 

Con este mismo tejido se elabora parte de la cola del vestido que se puede apreciar con cada paso y movimiento.  

 

La novia completó el look con unos preciosos zapatos de tacón en tono dorado de Rachel Simpson, a juego con un sencillo tocado compuesto por delicadas hojas y flores doradas, hecho por Graellsia.  

Como complementos, ella eligió unas joyas muy especiales. Los pendientes eran de su familia y la pulsera, un regalo muy especial de su hermana para la ocasión.

Para las alianzas no dudaron en confiar en la joyería Nicol’s.  

El ramo, una preciosa combinación de flores silvestres hecho de la mano de la Floristería Cotton Candy, que no podría haber sido mejor elegida.  

Y no nos olvidamos de David, el novio. Luce un precioso traje azul de Tom Black. No podemos estar más de acuerdo con Elena, ¡Iba guapísimo!  

Tanto la ceremonia civil como el banquete se celebraron en el mismo sitio. Querían un lugar especial, acogedor, sencillo a la vez que espectacular, rodeado de naturaleza y sobre todo al aire libre. Por eso eligieron la finca La Herradura, una casa rural con grandes jardines y una espectacular vista sobre el pueblo de Vejer y la entrada del Rio Barbate.

La boda tenía una temática rural y bohemia, con muchas flores coloridas que aportaban al lugar tanta frescura como la que identifica a nuestra novia.

Para el plan de mesas pusieron polaroids de cada uno de los invitados. Tenían que encontrarse en las fotos para saber dónde sentarse.  

El catering fue una de las cosas más especiales para ellos, lo escogieron antes que el sitio. Tienen unos amigos, con un restaurante en Cádiz (La Candela Tapas Bar), que hacen cosas increíbles y no dudaron ni un momento en confiar en ellos para un día tan importante.

Al ser de diferentes países y orígenes, quisieron en su boda algo que les representara a ambos. Querían que todos sus invitados se sintieran como en casa, pero que también probaran cosas nuevas. Así que organizaron un aperitivo muy original, el “cocktail’s world map”. Un aperitivo de cada lugar donde han vivido juntos o por separado: Francia, Alemania, Venezuela, Perú, Noruega, Irlanda, etc. Y para que los invitados lo entendieran prepararon un mapa explicando el concepto e incluyendo fotos suyas en esos lugares.

El resto del menú de la boda también fue una mezcla de sus culturas.

Nos encanta la idea, ¿Y a vosotros?  

Y después del banquete llegaba el momento de bailar y disfrutar toda la noche junto a sus amigos y familiares.

Para la entrada al baile, eligieron dos canciones que les identificaban a la perfección y les recordaban a momentos muy especiales: “La Vie en Rose” de Edith Piaf y “Ojalá que llueva Café” de Juan Luis Guerra.

“…fue perfecto porque una es francesa y más lenta/romántica y la otra es de idioma español y es mucho más movida/divertida. ¡Nos lo pasamos muy bien, disfrutamos mucho del baile y la última canción nos permitió que todos los invitados se uniesen al final para bailar con nosotros lo cual creo un súper ambiente!” Nos cuenta Elena.  

Fueron muchas las sorpresas y momentos inesperados que hicieron ese día aún más único.

“Nuestros amigos y familiares nos organizaron 3 sorpresas muy divertidas y totalmente inesperadas. Fue genial porque fueron sorpresas totales, nos reímos muchísimo, bailamos con ellos y creo un súper ambiente.” Recuerda Elena.  

Todos estos momentos tan especiales fueron capturados por Doblelente Boda. Una pareja maravillosa, muy simpática, sencilla y sobre todo con mucho talento.

Como nos cuenta la novia, “fue un día muy especial y muy bonito, no podría elegir un momento o recuerdo especifico. (…) pudimos disfrutar mucho de este momento el uno con el otro, tener algún momento solos, disfrutar de nuestro baile, disfrutar con los demás invitados pero siempre volviendo a compartir momentos o bailes juntos. Es un día lleno de tantos sentimientos, tantas risas y momentos divertidos y siempre me acordaré de todo lo que sentimos y compartimos juntos. Nos prometimos estar siempre ahí el uno para el otro pero sin atarnos nunca.”

¡Esperamos que os hayáis enamorado de esta pareja tanto como nosotros! Nos vemos pronto con nuevas historias tan increíbles y bonitas como esta.

Por Elena García

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